7.AGO.2020 / EXPOSICIONES HISTÓRICAS
La elipsis como resistencia
Fechas: 04 de octubre de 2007 - 6 de enero de 2008
Curaduría: Lynne Cooke
Texto por: Andrea Valencia - Coordinadora de exposiciones
La única exposición colectiva de mujeres en el Museo Tamayo. Elipsis fue curada en 2007 por Lynne Coooke y reunió el trabajo de Chantal Ackerman, Lily Dujourie y Francesca Woodman.

La elipsis es una herramienta cinematográfica que permite saltos en el tiempo y espacio para dar dinamismo a una escena. Muchas veces es utilizada de manera conceptual para construir narrativas complejas que transforman ciertas secuencias en relatos ilegibles o que desdibujan los límites en el tiempo entre personajes, y que dan un papel central al vacío y a todo aquello que está fuera del cuadro. 

Elipsis, hasta ahora la única exposición colectiva enteramente de mujeres en el Museo Tamayo, enfatizó el trabajo performático que hicieron las artistas frente al lente de una cámara en la década de los setentas. La curadora Lynne Cooke emplea este concepto cinematográfico para describir y conjugar por primera vez el trabajo de Lili Dujourie (Roeselare, Bélgica, 1941), Chantal Akerman (Bruselas, Bélgica,1950 - París, 2015)​ y Francesca Woodman (Denver, EE. UU. 1958 - Nueva York, EE. UU. 1981). 

La exposición reunió 56 obras que incluyeron películas, videos, diapositivas y fotografías. Entre ellas La chambre [La recámara, 1972] de Chantal Akerman, es un cortometraje en el que la artista hace movimientos horizontales y pausados con la cámara dentro de su habitación. En lo que pareciera una escena descriptiva, a modo casi de naturaleza muerta, vemos muebles, ropa, frutas y utensilios de cocina contenidas en una pequeña recámara. Como parte de la escena se ve también a la artista acostada sobre su cama. En su trayecto pausado y continuo, la cámara pareciera no reparar la presencia de la artista y el cuerpo de Akerman se presenta como un objeto más dentro del cuarto.

Del mismo modo, en From Space 2, Providence, Rhode Island [Desde el espacio 2, Providence, Rhode Island, 1975- 1978] de Francesca Woodman, la artista sobreexpone de la fotografía y utiliza las texturas del muro para presentar su cuerpo como parte de la arquitectura interior, como un elemento desapercibido que se desvanece en ambiente semiderruido. Por otro lado, el video Effen spiegel van een stille stroom [Espejo suave de una corriente silenciosa,1976 ] de Lili Dujourie muestra a la artista de pie en un interior doméstico. Intuitivamente pensamos que la artista se encuentra en una habitación contigua a la que no podemos acceder. Sin embargo, cuando la artista sale del cuadro descubrimos que el plano en el que se encuentra proviene de un espejo. En otras palabras, no estamos espiando a la artista en su mundo, más bien ella nos espía y revela nuestra mirada voyeurista.

En estos ejemplos, el uso de lo implícito y lo que se omite - la elipsis - representa una fuerza de indeterminación y resistencia que nos apunta a la agencia de las artistas que se resisten a etiquetar sus obras. Como apuntó Cooke en el catálogo de la muestra al referirse a la trabajo de las artistas, “de haberse definido la temática de su obra en aquellas décadas, seguramente se le habría descrito en términos de un estado del ser; hoy su lectura se vincula a la relación con la identidad, [...] la relación enajenada del sujeto femenino con su mundo.” Las artistas encontraron en los medios audiovisuales una herramienta para la autorrepresentación de modo que, en las obras incluídas en la muestra, ellas son tanto el sujeto que mira a través de la lente como el objeto retratado. El efecto de este poderoso gesto en una época dominada por la mirada masculina, resulta en imágenes etéreas, íntimas y a la vez distantes, eróticas y en ocasiones oníricas que, lejos de proclamarse como feministas, encontraron fuerza en un lenguaje propio.

Esta obra fue adquirida gracias al apoyo del Programa de Adquisiciones de Museos Internacionales de arteBA 2019